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San Valentín 2023

El mes pasado tuvimos unos días geniales preparando la llegada del amor a la residencia. Y  como dice la canción «Love is in the air» y eso se notaba en el ambiente y mucho.

Y con este amor en el aire es como se preparó la residencia para recibir a Cupido en cualquiera de sus formas, porque el amor puede ser amistad, amor loco, compañerismo y compromiso.

Aquí va un pequeño resumen de nuestro San Valentín particular:

Queríamos preparar un photocall muy «instagrameable» y que los residentes se responsabilizaran de su elaboración, y es así como comenzó nuestro pequeño taller de pintura:

Y ¿Qué sería un 14 de febrero sin cartas de amor? Se nos ocurrió entonces montar un buzón del amor, e invitar a los residentes a escribir anónimos a su amor platónico, a su amiga del alma, a ese compañero con el que tiene mucho en común. Fue todo un éxito, ¡no cabían más cartas de amor! y nosotros encantados de que todos tuvieran algo bueno que decir a alguno de sus compañeros:

Como colofón al día del amor, la noche del martes 14 de febrero tuvimos una cena de los enamorados en la que el dresscode era venir con algo rojo, un color que no abunda en los armarios de los residentes aunque alguno si que encontró algo que ponerse. Cenamos juntos en el comedor en una gran mesa. En cocina habían preparado unas hamburguesas al puro estilo americano riquísimas a las que no se les podía pedir más. Y el postre no podía ser menos, prepararon unos corazones que eran puro pecado.

Al finalizar la cena, llegó la sorpresa final. ¿Qué podía ser? Pues el reparto de todas las cartas y notas de amor que había en el buzón. El ambiente no podía ser mejor, miradas cómplices, miradas buscando a esos autores anónimos, miradas sorprendidas, miradas agradecidas, miradas felices. En definitiva miradas de amor que era lo importante.