¡Escalofriante!
Escalofriante fue el concurso de relatos relacionados con la noche de Halloween, en donde nuestr@s participantes intentaron asustar a tod@s sus lectores con sus «escalofriantes» cuentos.
El concurso consistió en lo siguiente:
Podían participar todos los residentes, colaboradores y personal de la Residencia Internado en la residencia Santa Emerenciana durante el curso 2023-24.
En un principio, existían dos modalidades: Fotografía y Relato, aunque finalmente, el concurso de fotografía fue anulado.
La temática propuesta para todos los trabajos fue el miedo, terror, tradiciones de Halloween o tradiciones de Todos los Santos, contándonos todo ello en, como máximo, 300 palabras o una página si estaba escrito a mano.
El jurado encargado de determinar los trabajos ganadores de cada modalidad, estuvo formado por la directora y los profesores del centro.
Y el premio, nada desdeñable, consistió en un ticket regalo de 20€ para el ganad@r, del cual se hizo entrega en una de las sesiones de estudio de tarde de la residencia, donde se di0 a conocer a tod@s los residentes el relato ganador así como su autora. Acto que sirvió para homenajear a nuestra ganadora Miren Solsona Mena.
Este fue el relato:
Juego sin salida
Eres un niño que vive en una aldea, desde hace años os dedicáis a la caza.
Apenas sois cinco niños en el pueblo.
Una Víspera de San Juan se os ocurrió jugar a un juego. El primero que trajese una codorniz ganaba la partida, así que, cada uno se metió por una zona del bosque con un rifle en la espalda y un puñal en la mano.
“Tú no sabes cazar, eres muy temeroso»-pensaste mientras te adentrabas.
De repente, escuchaste un crujido procedente de tu derecha. Te agachaste y cogiste el rifle lentamente, pero lo que salió del arbusto no era ningún animal. Una enorme piedra con ojos de gemas y dientes como espadas salió del arbusto. Lanzaste un pequeño gemido, pero la bestia se percató de aquello, gruñó y empezó a buscarte. Te escondiste en un agujero que había en un árbol. La bestia corría mientras sus pasos resonaban como los tambores de Semana Santa. PUM, PUM, PUM.
Cuando ya no escuchaste nada saliste del árbol. ¿Qué era eso? Enseguida fuiste en busca de la salida pero no la encontraste, pasaste doce veces por el mismo árbol pero nada. Me he perdido, no puede ser.
Ya era de noche. La luna brillaba. Escuchaste una voz, la voz de una mujer. Desesperado y a la vez aliviado corriste hacia ella. Esta cantaba una canción muy extraña.
Viste una cabaña, parecía estar habitada, corriste hacia ella y tocaste la puerta, se abrió. ¿Hola, hay alguien ahí? preguntaste. La puerta se cerró de golpe, una brisa corrió sobre tu espalda. Abriste una puerta temblando con el puñal en la mano. Te quedaste parapléjico.
Cuatro niños que ya conocías se hallaban sepultados contra la pared, el primero con todas las extremidades cortadas, sangrando como una cascada. El segundo tenía la boca más abierta que su propia cabeza. El tercero no tenía su cabeza, se encontraba en sus pies. Y el último, tenía todos los huesos partidos y arañazos en su cuerpo.
Abrumado, te sentaste en el suelo con el rifle y el puñal en la mano, escuchaste un sonido más, una puerta. La bestia salió con los dientes llenos de sangre. Te miró. Tú, de manera torpe le tiraste un tiro, esta gruñó. Se acercó a ti lentamente mientras tú buscabas alguna forma de escapar. Saliste por la puerta y te dirigiste hacia el bosque. Mientras corrías escuchabas otra vez los pasos ruidosos de la bestia. Lograste escapar de ella, ya podías ver los fuegos de San Juan. Llorando te dirigiste hacia tu pueblo, pero notaste como un dolor te traspasó desde la espalda hasta la tripa. Giraste la cabeza y viste unas cuchillas con sangre, unas gemas que te amenazaban y una codorniz a tu derecha.
FIN
Miren Solsona Mena



