CHARLAS EN LA RESIDENCIA SANTA EMERENCIANA. ADICCIONES
CHARLA ADICCIONES IMPARTIDA POR LA POLICÍA NACIONAL
El 14 de diciembre, jueves, se realizaron en dos sesiones. estas charlas informativas: una a las 13:30 para coincidir con alumnos del IES y la otra a las 17 horas. Estas charlas forman parte del Plan Director para la mejora de la convivencia y seguridad de los centros educativos y entornos: drogas y alcohol impartido por la Policía Nacional. Nos comentaron tanto los efectos físicos y psicológicos como las consecuencias legales acerca de su consumo.
ASÍ DISCURRIÓ LA CHARLA…
Uno de los primeros efectos que nos comentan son los accidentes de tráfico, que resultan fatales tanto para conductores como acompañantes o peatones. Muchos de ellos dieron positivo en alguna sustancia o droga.
La charla continúa con la definición de lo que es una droga, que es una sustancia que modifica un estado y que crea dependencia física o psicológica. El pensamiento compulsivo al que nos incita la droga es la dependencia. Si no controlas esa dependencia, entonces es cuando tienes un problema.
Las diferentes sustancias, nos comentan, que pueden ser: depresoras como el alcohol, morfina, metadona, estimulantes como anfetaminas, nicotina, cafeína, teína, cocaína etc o alucinógenas como LSD, cannabis, mescalina.
Como una forma de llegar a entender los efectos nocivos de estas sustancias nos comentan que, cuando consumes algo el cuerpo se adapta a lo que tú le das. Nuestro organismo nos da señales y si no le hacemos caso, nuestro cuerpo se adapta y nos exige ese consumo. Uno se hace o no consumidor por muchas razones: personalidad, gusto por la vida sana, familia o barrio pobre, entorno sociocultural: amigos, novios. La decisión final es de cada uno, aunque los condicionantes mencionados son importantes.
En cuanto a los tipos de consumidor han nombrado: consumidor experimental, es el que prueba cosas. De ahí se convierte en ocasional y decide cuándo y cómo quiere consumir. Por último el consumidor habitual es el que lo ha incorporado a su rutina y ya le ha generado una necesidad. Añaden además que el consumo va unido a delitos, peleas, desempleo, endeudamiento y una serie de situaciones que agravan si cabe más la situación de un adicto.
En cuanto a las consecuencias de estos actos, es decir, la responsabilidad penal de un menor de 14 años es nula, aunque se le puede llevar a comisaría y llamar a sus padres en las situaciones que la policía llama: “por riesgo o desamparo”. Una persona de 14 a 18 años tiene una responsabilidad similar a un mayor de 18 años, como pasar una noche en el calabozo, por ejemplo, solo que deben ir acompañados de sus padres. No pueden ir a prisión, pero hay otras medidas como un internamiento en un centro, trabajos a la comunidad, sanción administrativa. Hay diferentes sanciones del código civil y penal que afectan a este grupo de edad y las cuales pueden ser muy gravosas para los padres.
Para finalizar nos han mencionado una serie de enlaces de interés y la página www.policía.es, así como sus redes sociales.






