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Charla con Dania Martínez, misionera de Manos Unidas

La misionera Dania Martínez procedente de Méjico ha venido a darnos una charla para acercarnos su labor misionera, así como la actuación de Manos Unidas en aquel país. La formación ha tenido lugar el siete de febrero, a las 17 horas. 

Dania, que es ingeniera industrial, además de religiosa de la Congregación de Hermanas del Divino Pastor, cuenta con una amplia formación en derechos humanos, economía social y solidaria y en definitiva defensora de la paz frente a la violencia reinante en aquel territorio. Actualmente trabaja en el Centro de Derechos Indígenas.

 

Ella nos ha contado su trabajo con las comunidades indígenas en las que trabaja, que son asimilables en tamaño a nuestros pequeños pueblos de la provincia de Teruel. No obstante, aunque las podemos comparar en tamaño, por las imágenes que hemos visto, distan mucho de las comodidades que aquí disfrutamos. La falta de medios y la orografía del terreno han hecho de estas comunidades lugares aislados y con escasos medios de desarrollo personal y económico. Sus habitantes son mayoritariamente descendientes de la etnia maya, e incluso hablan su propia lengua, el tseltal, que Dania ha tenido que aprender de manera autodidacta para poder trabajar y ayudarles. 

Dania ha hecho hincapié en el efecto que el cambio climático está teniendo en su zona, donde la gente sobrevive gracias a la agricultura y la ganadería. Además, nos ha contado cómo los países desarrollados, a veces se aprovechan de sus recursos naturales y de la escasa exigencia burocrática. Especial atención ha puesto en el grave problema de los grupos organizados que practican la violencia y que pretenden echarles de su territorio, donde siempre han vivido. Unas condiciones de vida duras que con la ayuda económica de Manos Unidas pueden ir superando y mejorando. 

 

 

 

Los alumnos se han interesado por la idea de que nos confirmase que el dinero que aquí se recoge llega a su destino. No solo eso, nos ha contestado la misionera, sino que los requisitos de la ONG en cuanto a auditorías son muy exigentes y siempre se comprueba que un proyecto se ha realizado en las condiciones en las que se había solicitado la ayuda.

Aunque los residentes han estado poco activos durante la sesión, la misionera se ha marchado tras un fuerte aplauso y agradeciendo a los chicos su asistencia. Los residentes que han estado elaborando manualidades para ayudar con la recaudación de donativos le han regalado un atrapasueños confeccionado en su tiempo libre. Un bonito gesto de agradecimiento.