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Charla sobre ACOSO ESCOLAR

Unos días después de celebrarse el Día Internacional contra el Acoso Escolar, tuvo lugar en nuestra residencia la última de las charlas del Plan Director dedicada precisamente a esta problemática de nuestros estudiantes. Merche, la agente de Policía que en varias ocasiones ha venido a instruir a nuestros residentes, ha dedicado la primera hora de la tarde a informarnos de la forma de proceder de los individuos acosadores, los síntomas que podemos detectar en un alumno acosado, así como nuestra responsabilidad ante la observación de cualquiera de estos actos. La misma, ha llamado nuestra atención en el hecho de que, en cualquier tipo de acoso, incluido el escolar, deberemos pedir ayuda a un adulto, pues será quien podrá tomar las medidas oportunas.

Como definición de acoso escolar ha comentado que este se considera el daño intencionado repetido entre iguales, es decir alumnos de un centro escolar, considerando también que este mismo puede ocurrir en otros lugares. Entre las diferentes circunstancias que podemos encontrarnos en estas situaciones se han citado actos como insultar, esconder el material de un compañero, empujar, chistes de mal gusto, romperle cosas, así como otros actos más graves del tipo de vejaciones, coacciones o amenazas. La reiteración de dichas agresiones es lo que lo convierte precisamente en acoso escolar. Fundamentalmente, esto ocurre de espaldas a los adultos o personas responsables

El objetivo del agresor suele ser un alumno diferente, con alguna debilidad y en ocasiones algún defecto físico. Por otro lado, los síntomas que la víctima suele manifestar son: evitar acudir al colegio, caída de rendimiento escolar, ausencia de amigos, problemas de concentración, cambio de carácter. El acoso produce mucha ansiedad en la víctima, que incluso llega a pensar que es culpable de estos actos. Con respecto al acosador, nos comenta también la agente que este además presenta el perfil de una persona que necesita ayuda psicológica. Merche ha hecho hincapié en el papel de los observadores que no actúan, y esto les hace convertirse también en culpables

Con las nuevas tecnologías el acoso escolar se convierte en el término anglosajón Cyberbullying. Este se produce a través de la tecnología con envío de correos, etiquetado de fotos, suplantación de identidad, etc. La gravedad del mismo reside además en la rapidez con la que se extiende la información. La agente insistió en que el hecho de grabar y difundir agresiones de este tipo es un delito dentro de nuestro código penal.

En todos los centros educativos existen protocolos para combatir esta lacra y junto con la fiscalía  de menores se aplican medidas disciplinarias y se ayuda a la víctima. La agente nos dio información del teléfono 091, la página www.policia.es y nos invitó también a seguir a la Policía Nacional en redes sociales. Agradecemos la colaboración y el buen hacer de este cuerpo, en esta y en todas las charlas que nos han ofrecido este curso.